Radio Marca Cádiz

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Un empate que no sirve de nada al Cádiz (1-1)

Muchos se acordarán de la primera parte del Cádiz CF ante el Mallorca. El mediocampo reforzado, tres centrales pero ni un solo acercamiento a portería. Al descanso Pellegrino cambió el plan y la cosa mejoró pero no fue nunca suficiente para doblegar a los de Aguirre que fueron mejor y supieron mejor lo que se estaban jugando. El Cádiz desaprovechó una oportunidad de oro y dejó ir la salvación con un partido para olvidar, sobre todo en la primera parte.

Ante una defensa de cinco Pellegrino reforzó el centro del campo -lo que no hizo en Girona- para recibir en casa al Mallorca de Aguirre. Fali, Ousou y Chust formaban una tripleta defensiva por delante de Álex y de Alcaraz, dejando los espacios y los saltos a Chris y Juanmi y la magia a Robert Navarro. El Cádiz se protegía para la batalla ante un rival directo que podría dejar de serlo tras los noventa minutos.

Y empezó el partido como se suponía, con un equipo local manejando la pelota y tratando de transformar la energía del público en buen juego y ocasiones, pero no logrando apenas nada. Sin embargo las alarmas llegaron con las molestias físicas de Ousou y de Ledesma en los primeros minutos de partido.

Pero el Cádiz no solo era incapaz de atacar sino que mostró una fragilidad defensiva brutal a las primeras de cambio con un centro lateral al segundo palo que permitió el remate ajustado al palo de un delantero de Primera como Muriqi; cuánto echa en falta el Cádiz un tipo como éste en su equipo. Porque dominar la pelota no es suficiente cuando se hace de manera horizontal y sin peligro alguno.

Aguirre ganó la partida táctica

La salvación no llega así porque sí. Puedes tener una mala racha (nunca de seis meses sin ganar), puedes no ser el mejor equipo fuera de casa pero, al menos, rascar alguna victoria, y puedes no ser un equipo top en el área rival pero, al menos, marcar más goles que el colista. Y el Cádiz ni una cosa ni la otra, es un espejismo del querer y una realidad del no poder porque apenas sabe hacerlo. El equipo no transmite nada, como ocurre con su entrenador.

Porque el despróposito de la primera parte fue descomunal. El Cádiz no dio dos pases seguidos y vivió inmerso en la protesta, la polémica y lejos del área rival en la que los tres centrales de Aguirre ganaban claramente la partida al sistema incomprensible de Pellegrino.

Y la prueba de que algo no funcionó en la primera parte fueron los cambios del argentino que en el descanso volvió a los dos centrales y dio entrada a un delantero como Sergi Guardiola. 45 minutos desperdiciados, pensarán muchos. Y aún así el Cádiz no fue el equipo ambicioso que se presupone de una situación así. Tuvo pocos acercamientos y el único o escaso centro lateral acabó con un gol en propia puerta en un remate que evitó el tanto de Chris Ramos.

El Cádiz pudo perder en el tramo final con un balón al palo de Darder que hubiera acortado la agonía porque la victoria mallorquinista hubiera sentenciado ya definitivamente a un Cádiz que mantiene un hilo de esperanza que de poco servirá al final de Liga, visto lo visto.

Ficha técnica:

Cádiz: Ledesma, Iza, Ousou (Guardiola 46′), Chust, Lucas Pires (Javi Hernández 46′); Fali, Álex, Rubén Alcaraz, Robert Navarro (Machís 78′), Juanmi (Maxi 66′), Chris Ramos (Roger 80′)

RCD Mallorca: Rajkovic, González, Valjent, Raillo, Nastasic, Maffeo (83′); Radonjic (Sánchez 56′), Mascarell, Samu, Rodríguez (Morlanes 70′); Muriqi (Abdón 82′).

Árbitro: Díaz de Mera (comité Castellano-Manchego) que amonestó a Lucas Pires, Chris Ramos, Dani Rodríguez, Mascarell, Fali,

Goles: 0-1 Muriqi; 1-1 Mascarell (p.p)

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