Cavada ve difícil el acotamiento del espacio y la limitación del tiempo de disfrute de los bañistas. El fin de semana se analizará las indicaciones para la fase 2 (si la provincia pasa) para adoptar las medidas necesarias si se permite el baño. Acceso 1 de la playa de Camposoto, el único abierto por el momento. / ROMÁN RÍOS

El Ayuntamiento de San Fernando prepara el plan de contingencia con las medidas que va a adoptar para la apertura al baño de las playas, atendiendo a las líneas marcadas a principios de semana por la Junta de Andalucía en el Boletín Oficial (BOJA) para evitar los contagios de coronavirus, y a la espera de conocer las normas que el Gobierno central publica cada fin de semana en el Boletín Oficial del Estado (BOE) sobre la siguiente fase de la desescalada. El comité de seguimiento que se reúne todos los sábados analizará la situación para tomar la decisión a partir del lunes según las indicaciones sanitarias.

La particular situación de la playa de Camposoto, con las obras en la plataforma peatonal que realiza la Junta de Andalucía, hace que solo haya por el momento un acceso disponible, por donde entra precisamente quienes acuden a hacer ejercicio o surfear ahora. Se ha pedido una reunión técnica para saber en qué medida se permite al Consistorio acondicionar la playa para el montaje de toda la infraestructura.

Sobre a la posibilidad de limitar el uso en la temporada de baño, la alcaldesa, Patricia Cavada, se refería en unas declaraciones a Tele Puerto Real a la dificultad de su aplicación en Camposoto. “Veo difícil limitar horario, no hay personal suficiente para estar atento a la computación del tiempo de una persona en la playa”, apunta. También señala la complejidad de acotar el espacio de arena por las mareas, “especialmente a final de julio cuando suben mucho y desaparecería cualquier tipo de elemento que se ponga”.

Las características de esta playa isleña, sin embargo, ayudarían a redistribuir el acceso, que se hace por distintos puentes, de manera que si por un punto ya ha entrado mucha gente se podría indicar que lo hagan por otro y así extender la ocupación del arenal. “Nos permitirá tener una orientación del número de usuarios”, asume. A eso suma como bondad que Camposoto es una playa “con una extensión kilométrica”, de 4 kilómetros, por eso rechaza la opción de la cita previa que provocaría “más inconvenientes que beneficios”.

La adaptación de los servicios de playa a las condiciones con las que se permitirá esta temporada el disfrute de estos espacios naturales conlleva un sobrecoste económico para las arcas municipales al que, desde el gobierno municipal se demanda, debe contribuir la Junta de Andalucía. Más allá de la compra de todoterrenos y lanchas de las que habló en una reunión telemática el consejero de Presidencia, Elías Bendodo, se defiende una aportación más eficaz, de financiación, para pagar “el sobrecoste de personal, de limpieza, de horas extraordinarias“, en palabras de la regidora, que incidía en esas demandas tras ese encuentro con el Gobierno andaluz.

Esta petición económica, que también han puesto sobre la mesa otros ayuntamientos como el de Rota o el de Chiclana, no se corresponde con los 5 millones que pone sobre la mesa la Junta, cuestiona la regidora. Entre las reclamaciones al Gobierno andaluz se incluye la petición de que certifique la garantía sanitaria en las playas andaluzas, algo que compete a la Consejería de Salud. “Los ayuntamientos somos competentes para habilitar las playas pero no para atajar el contagio, que es una competencia sanitaria que la Junta nos cede y por eso necesitamos recursos”, abunda.

El Ayuntamiento estudia las medidas publicadas en el BOJA el pasado lunes para ajustar el plan de contingencia demandado por la Administración regional, a la vez que continúa con los procesos administrativos para adjudicar los contratos de montaje de equipamientos, salvamento y servicios sanitarios. Tendrá que ajustarlos, recuerda, a la normativa para la apertura de playas al baño, también las labores de limpieza.

Pero además está pendiente de una reunión técnica con la Junta que tiene en marcha las obras de la plataforma peatonal en la playa para “saber en qué medida nos permiten acondicionar la playa“, como adecuación de pasarelas, palias, equipamientos o la instalación de chiringuitos.