Cádiz tiene un clima idóneo para que se contenga el virus, según puede interpretarse de este estudio conjunto entre la AEMET y el Instituto de Salud del Carlos III sobre la influencia de la meteorología y la contaminación. El calor ayuda a frenar el coronavirus, según un estudio de la AEMET y el Instituto de Salud del Carlos III. / JULIO GONZÁLEZ

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), adscrito al Ministerio de Ciencia e Innovación investigan conjuntamente qué variables meteorológicas pueden ser consideradas de interés al analizar la incidencia y propagación de la enfermedad Covid-19 y del virus SARS-CoV-2 en España.

Los resultados preliminares del trabajo conjunto determinan de este modo que las altas temperaturas y el alto índice de humedad reducen significativamente la transmisión y propagación del virus, lo cual puede ser muy beneficioso para una ciudad como Cádiz, donde suelen coincidir ambos factores. En este sentido, el jefe de la Unidad de Anestesia del Hospital Puerta del Mar, Luis Miguel Torres, ha declarado en sus redes en más de una ocasión que el clima de la ciudad puede ser uno de los motivos de las buenas cifras y pocos contagios en la zona.

Para llevar a cabo este estudio se ha comparado el índice de incidencia acumulado en los últimos 14 días, relacionando el número de contagios nuevos a diario por cada 100.000 habitantes con la temperatura promedio correspondiente al mismo período por Comunidad Autónoma, con lo que se indica la existencia de una correlación negativa entre ambos. Es decir, a menor temperatura promedio, mayor incidencia, en consonancia con lo obtenido en otras investigaciones internacionales. Este patrón se repite durante el período analizado, desde el 26 de marzo hasta el 5 de abril.

Esta colaboración persigue un estudio integral en el que estas dos entidades de prestigio analizarán en profundidad y cuantificarán la influencia de determinadas variables meteorológicas así como de la contaminación ambiental en la incidencia y propagación de la enfermedad CoVid19 provocada por el virus SARS-COV-2. El objetivo final de desarrollar un sistema de vigilancia y contención epidemiológica a nivel estatal basado en la alerta temprana y en la monitorización de dichos factores ambientales.

Sobre la humedad y la contaminación

Investigaciones recientes en relación a la propagación de la enfermedad Covid-19  y el Virus SAR-COV-2 indican que también la humedad del aire pueden incidir en la propagación y transmisión de la enfermedad, principalmente en el sentido de que las altas temperaturas y la alta humedad reducen significativamente la transmisión y propagación del virus; por lo que la llegada de la temporada primaveral en el hemisferio Norte podría reducir efectivamente la transmisión de la enfermedad Covid-19.

Por otro lado, se analiza qué otro tipo de factores ambientales como la contaminación atmosférica y, en especial, las concentraciones de material particulado PM10, pueden agravar la enfermedad.

A nivel estatal, AEMET e ISCIII siguen trabajando conjuntamente y los resultados permitirán investigar con mayor especificidad el impacto de estos factores ambientales en la incidencia y propagación de la enfermedad Covid-19 a través de otras variables en salud, tales como ingresos hospitalarios, ingresos en UCI y mortalidad, mejorando la identificación de zonas de riesgo en tiempo real a nivel provincial, y diseñar estrategias de diagnóstico y prevención para la gestión de medidas de actuación adecuadas desde el ámbito de la salud pública.

Más información en la web de Aemet.