Todo el que conoce al Cádiz de Álvaro Cervera (conocido como ‘La Banda’) sabe una cosa: defensa, contraataque y a correr por las bandas. Lo hacían desde el inicio Álvaro García y lo ha venido haciendo este año magistralmente Salvi por la derecha, hasta el último mes y medio. Cuando las bandas no funcionan, el Cádiz es menos Cádiz, tal y como el técnico aseguró tras el empate ante el CD Mirandés El año pasado los laterales eran el problema y este año, con Iza y Espino en un estado de forma espléndido, la peor racha de resultados del líder llega, otra vez, cuando las bandas no carburan.

Y es por eso por lo que el Cádiz quiere un extremo zurdo. O, mejor dicho, es Cervera quien demanda desde junio un jugador que pueda jugar en esa banda para poder sustituir a un Alberto Perea que está dando un rendimiento extraordinario pero que no puede, ni ha podido, completar todos los partidos al mismo nivel de exigencia que requiere esa zona para el entrenador. Las bandas son un problema para el líder que cuando no las usa, sufre y está viendo cómo se acercan sus perseguidores. Pero también lo es una delantera que se ha quedado sin un recambio tras la salida de Caye Quintana al Fuenlabrada. Y en este mercado de invierno, presidencia y dirección deportiva andan inmersos en una terna que se presenta apasionante con una incorporación segura pero que podrían llegar a ser hasta tres, una vez fichado ya Pombo.

Uno de los nombres que suenan con fuerza y que el club no termina de confirmar es el del panameño Christian Martínez que no solucionaría los problemas de Cervera puesto que es un extremo de 22 años que llegaría para salir cedido a otro club de la categoría de bronce del fútbol español. Es una apuesta del club por jóvenes valores extracomunitarios que puedan ser un valor potente en el mercado en un futuro. El futbolista, agente libre ahora mismo, ha basado toda su corta carrera en la MLS americana, además de sus orígenes en el Chorrillo FC panameño. Su llegada sería una de las tres previstas pero no tendría sentido anunciarla antes de los verdaderos nombres que completen la plantilla del actual líder de la categoría.

Porque es evidente que el joven panameño no es el nombre que solventaría los anhelos y los problemas de un Cervera que ya nombró al futbolista que quiere: Aitor Sanz, del Tenerife, operación que tachan de imposible en la isla y que está obligando a Óscar Arias a virar el rumbo toda vez que la operación Gaspar Panadero parece encaminada a enviar al jugador a Emiratos Árabes, tal y como quiere hacer el dueño del Almería Turki Al-Sheikh. La banda izquierda es la prioridad para cubrir la ficha libre dejada por Quintana y se abre la posibilidad de que Sergio Sánchez saliese y dejase otro hueco más para completar la retaguardia o, incluso, la zona de ataque. Nombres sobre la mesa que no terminan de convencer al técnico, sin embargo.

La lesión de Perea a final de año, junto a la de Salvi que sigue sin estar al cien por cien, han coincidido con los tropiezos cadistas. Y viendo el panorama se está cumpliendo casi el guión de la temporada pasada en la que el Cádiz invirtió una ingente cantidad de dinero en un perfil como Darwin Machis que dio un rendimiento excelente en la banda izquierda. Este año, una vez más surgen los problemas en un costado zurdo huérfano de la esencia de un Álvaro García del que muchos aún se acuerdan.

Con Salvi en la derecha pasando por diversos problemas físicos en las últimas semanas, con un Perea sin el nivel de inicios de temporada y un Iván Alejo que no termina de encajar, los problemas de un Cádiz que ha dejado de jugar por las bandas, son más que evidentes en cuanto a resultados se refiere (seis partidos de liga sin ganar). Y como ejemplo es que el Choco Lozano termino de extremo derecho ante los de Miranda del Ebro, por primera vez en esta temporada. Y además se suma que Cervera ya reconoció tras la derrota ante el CD Mirandés que sin bandas, este equipo no es el mismo: “Viendo el dibujo de por dónde hemos jugado el partido, nuestra mayor presencia es por el centro y no por los costados que es el Cádiz que yo conozco“.

Es por ello por lo que la maquinaria cadista sigue oteando el mercado en busca de un jugador que complete los deseos del entrenador y ayuden a mantener el nivel en una segunda vuelta en la que los rivales no paran de reforzarse, aunque la principal misión del técnico debe ser la de “intentar que volvamos a ser el Cádiz que yo quiero”, el de las bandas.

Isabelo Bejarano|Cádiz