El Mirandés le cae encima al líder en un final increíble

Desde el 14 de noviembre no gana el Cádiz como local. Una racha que estuvo a punto de cortar pero que finalmente no pudo hacerlo ante un Mirandés que lo intentó hasta el último suspiro y que con dos goles entre el minuto 95 y 97 dejó al helado al Cádiz y al Carranza. De este modo, los de Cervera encadenan su tercera jornada sin ganar y sólo suman un punto en las últimas seis jornadas, mientras los de Iraola enlazan cuatro partidos sumando.

Se adelantaron los locales en el minuto 40 por mediación del Choco Lozano para que los chicos de Andoni Iraola les aguaran la celebración un minuto más tarde con un golazo de Merquelanz. Pero a la vuelta de los vestuarios, la pizarra de Álvaro Cervera obtenía su recompensa con una falta lateral botada por Álex Fernández que peinaba Guridi en el primer palo y le caía a Rhyner en la línea de gol para empujarla con la testa. Antes del 90 marcaba Nano Mesa para el Cádiz, pero en el 94 Guridi le ponía picante al partido y Odei en el 97 rascaba un punto para los de Miranda de Ebro.

Odei celebra el gol que le valía el increíble empate al Mirandés en el minuto 96 Paco Martín

Y es que era el estreno del Cádiz en Carranza en 2020 con la presión de saber que su colchón se estaba desinflando poco a poco, como si sus perseguidores lo fuesen pinchando para acechar al líder, incapaz de coger aire en los últimos encuentros. Salió el equipo de Cervera con valentía, tuteando a un descarado Mirandés que quiere sumar los 50 puntos cuanto antes para marcarse cotas mayores. Ritmo y ocasiones en ambos bandos hasta que los de Miranda de Ebro encontraban una fuga en el submarino amarillo provocada por una inocente pérdida del canterano Sergio González en el centro del campo, dando lugar a una eléctrica contra dirigida por Marcos André y culminada sin éxito por Antonio Sánchez. La réplica amarilla no iba a tardar, Alberto Perea encontraba una diminuta grieta en la defensa mirandesa para centrar con veneno un balón que tuvo que despejar Limones en una parada con palomita incluida.

No se había llegado a la media hora y el huracán gaditano se desataba por la banda del Pacha Espino y Alberto Perea. El lateral centraba para el cabezazo forzado del Choco. Era el primer aviso. En el segundo, se repetían los protagonistas pero esta vez el hondureño no iba a fallar. Minuto 40 y el líder se adelantaba. Pero casi sin tiempo para la celebración, Martin Merquelanz se sacaba un latigazo inapelable desde fuera del área que hacía imposible la estirada de Alberto Cifuentes y bajaba la euforia en Carranza.

Rhyner y Choco Lozano, autores de los dos primeros goles, celebran uno de ellos Paco Martín

El ritmo frenético con el que acabó el primer acto continuó tras el descanso, como si no hubiera habido paso por los vestuarios. Álex Fernández sacaba la escuadra y el cartabón para colgar una falta lateral que encontraba la cabeza de Guridi que en su afán por despejar el cuero la dejaba a placer para el central suizo Jean Pierre Rhyner que volvía a adelantar a los amarillos. El líder parecía que había aprendido la lección y no se iba a dejar sorprender otra vez por uno de los equipos revelación de la categoría.

Y digo parecía porque la película cambió drásticamente en el alargue. Hasta entonces, Alberto Perea continuaba con su recital particular, Pacha Espino incombustible en defensa y ataque mientras que el Mirandés volcaba su juego por la banda de Merquelanz y Kijera. Precisamente fue este último el que puso en mayores aprietos al capitán cadista con un obús desde el vértice del área que obligó al veterano guardameta a despejar el que hubiera sido el 2-2. Se estrenó con la amarilla Jorge Pombo, que con ovación incluida sustituía al lesionado Sergio González. Un Jorge Pombo que con una asistencia de libro dejaba solo a Nano Mesa en el minuto 90 para poner la puntilla.

O eso parecía, porque en el 94 Merquelanz sacaba otro trallazo que tras tocar en Cifuentes y en la madera aprovechaba Guridi para hacer el 3-2. Y en la última acción del partido, una falta botada al corazón del área la remataba un Odei que estaba habilitado y dejaba más de una cara larga en Carranza. El Mirandés tuvo más moral que el Alcoyano y el Cádiz sigue haciendo aguas.

José Ángel Martos| @Joseangelmartos

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