Alfonso Espino se ha convertido en una de las piezas claves del Cádiz CF en el histórico inicio liguero. Tras varias temporadas con problemas en el lateral izquierdo, la sensación y los números dicen que Cervera ha encontrado la estabilidad en el flanco zurdo con el defensa uruguayo que aterrizó en el pasado mercado invernal y que en los primeros once partidos se ha colocado como uno de los mejores jugadores de la plantilla y también uno de los favoritos para la afición por su entrega, su compromiso y un oficio que le convierten en el jugador con mayores interceptaciones del equipo y el tercero de la categoría.

Para un defensa lo primero debe ser defender. O al menos en los equipos de Cervera. Episodios se han vivido muchos durante temporadas anteriores con salidas y entradas en ese perfil. De hecho, la temporada pasada, desde enero, el técnico contaba con el propio Espino además de Brian Oliván (ahora en Girona) y de José Joaquín Matos (cedido este año en el FC Twente de la Eredivise). Pero ninguno terminaba de convencer a Cervera que no contó demasiado con el charrúa a quien tan solo utilizó en dos partidos, ante Córdoba y Lugo. Aparte de eso y cuando todo parecía indicar que Espino no contaba para el técnico, una excelente pretemporada y un magnífico trabajo del jugador, han dado la vuelta a la situación y a día de hoy, es imprescindible para el equipo, dando carpetazo a historias pasadas.

Si nos trasladamos a la temporada 2018, Cervera no daba con la tecla en el lateral zurdo y dijo aquello de: “El problema es que nos hacen muchos goles por la izquierda y en esa zona salen muchas jugadas que nos hacen ser más blandos. El lateral izquierdo deber ser un jugador que defienda, no que ataque y no acabo de estar contento de cómo se defiende en esa zona”. En esa época Brian Oliván y Lucas Bijker eran los señalados y Carpio, lateral derecho, tuvo que jugar en algunas ocasiones ahí. Incluso el central Mikel Villanueva también participó en esa zona en algunos partidos. Un día sí y otro también se vivían cambios permanentes en esa posición, en busca del lateral idóneo que realizara el trabajo que se le pedía.

Pero en la temporada actual, igualando el mejor arranque histórico del Cádiz, los problemas en el lateral izquierdo se han esfumado cuando parecía incluso que seguirían en el mercado veraniego. Cervera ha dado con la tecla y se ha quitado una preocupación de encima gracias a Alfonso Espino. Y es que el último día de mercado llegó Luismi Quezada, todavía inédito en la temporada, y nadie tenía claro si el lateral izquierdo iba a continuar con las mismas dudas. Y no solo no ha sido así, sino que el ‘Pacha Espino‘ está siendo de lo mejor del equipo. Lo dicen los números que muestran que el uruguayo es el futbolista con más interceptaciones del Cádiz CF, con 20, en la Liga Smartbank. Y solo por detrás de Carlos Nieto del Real Zaragoza (24) e Iván Martos (26), de la UD Almería.

Dígase y entiéndase por interceptación “la acción técnica defensiva por medio de la cual, cuando el balón lanzado, golpeado o tocado en último lugar por el contrario, es modificada su trayectoria evitando o no el fin perseguido por su lanzador”. Pero también es el tercer jugador de la liga con más duelos ganados (118) y el único defensa cadista que ha inaugurado la cuenta goleadora. Y junto a Isaac Carcelén es también el segundo defensa con más minutos, a pesar de la injusta expulsión que sufrió en Alcorcón y que le impidió jugar ante el Deportivo de la Coruña. Ha jugado todo lo demás y le dio la victoria a su equipo con el tanto al final en Almería cuando el Cádiz jugaba con solo diez hombres.

Espino ha llegado para quedarse. Con contrato hasta 2021, el Charrúa llegó procedente de Nacional de Uruguay y en menos de un año es pieza clave en el Cádiz y se ha ganado un hueco, además de en el once, en el corazón de toda la afición cadista que agradece las ganas y el esfuerzo que el lateral le pone a todo lo que hace dentro del terreno de juego y que vive con la filosofía que todo el mundo quiere cuando visten una camiseta: “Somos un equipo que no da nada por perdido y que pelea hasta el final”.