Una temporada aciaga la que disputó el año pasado Salvador Sánchez Ponce en el Cádiz CF. Para Salvi, los rumores de venta y salida infructuosa en el verano de 2018, amén de las declaraciones admitiendo su estado de forma y un comienzo extraño para jugador y club, se convirtieron en el peor año del jugador cadista desde que llegara a la entidad de La Tacita. Pero Salvi ha vuelto, siendo pieza clave otra vez para Cervera y el club le ha recompensado con una subida de sueldo.

Pero esa subida es una promesa guardada bajo llave dese hace meses por parte del Presidente Manuel Vizcaíno. Algo que se le había prometido y que nunca llegó. Hasta ahora. El club ha confirmado a MARCA que se le va a mejorar el contrato que actualmente les vincula hasta el 30 de junio de 2022. Sin querer entrar en más detalles pero negando que vaya a tratarse sólo de variables por objetivos, tal y como se ha publicado en algunos medios. Es una mejora de contrato en toda regla.

Y es un premio merecido. Salvi, con cuatro asistencias en el inicio liguero, es clave en el equipo y el segundo que más asiste en la Liga Smartbank. La última, el centro con el exterior del pie cabeceado por Lozano ante el Almería. Y desde la derecha. Es el que más asiste, con diferencia, del equipo. Porque Salvi está en ese estado de forma que le permite empezar jugando en la derecha y acabar en la banda izquierda. Y en ambas es igual de peligroso.

Salvi sabe que quiere subir con el Cádiz. Quiere hacer cosas grandes con el club de su tierra y lejos quedaron aquellas declaraciones con la salida precipitada de Juan Carlos Cordero y la falta de entendimiento inicial con Óscar Arias. “Mi situación es complicada, no vengo de un Primera. Vengo de estar trabajando hace cinco años y un contrato de Primera te salva la vida, la mía, la de mis hijos y la de mi familia. Si te tienes que ir lejos por el bien de la familia, te vas. En el fútbol dentro de un tiempo nadie se acuerda de nadie y un contrato de Primera te salva la vida. Con 27 años… son muchas noches sin dormir”, decía hace un año.

Hoy por hoy Salvi ha olvidado aquello, juega, corre, ataca y defiende y es otra vez pieza clave en el esquema de un Cervera que le ha echado mucho de menos. Y ahora, al mejor Salvi le ha llegado su recompensa.

Marca.com