Los empates consecutivos son los que acumula el Cádiz jugando en su estadio, en el Ramón de Carranza, y aún falta un tercer partido seguido en casa tras una semana sin fútbol para el equipo amarillo debido al ‘parón’ por el partido frente al Reus. Los malos resultados han llegado en un momento en el que en todos los estamentos del club se hablaba de acabar en ‘playoffs’.

Los de Álvaro Cervera afrontaban estas semanas con la firme intención de sumar nueve de nueve puntos posibles en estos tres partidos, pero la realidad es bien diferente. Tan solo dos puntos más en el casillero que pudieron ser menos de no ser por una genialidad de Manu Vallejo frente al Lugo o de la madera, que evitó la remontada del Córdoba.

A pesar de ello, el Cádiz sigue en la lucha por la promoción de ascenso, que tiene tan solo a dos puntos y los números coinciden con los de la temporada pasada. Todo parece indicar que, en el aspecto defensivo, los números no igualarán la gran temporada del equipo la pasada campaña, en la que en 21 encuentros tan solo recibió 10 goles en contra, sumando 10 victorias, 10 empates y 1 derrota.

Unos números similares

En la presente temporada, en 16 partidos disputados como local, el club amarillo casi calca dichos números con nueve goles en contra. Así pues, el Cádiz acumula en su feudo 8 victorias, 7 empates y 1 derrota a falta de cinco partidos por disputarse. Un gol cada dos partidos son los que recibe el conjunto gaditano en casa.

Sin embargo, en la parcela ofensiva sí han mejorado la cifra anotadora. Los 24 goles anotados en el Ramón de Carranza están a tan solo uno de igualar la cifra de la temporada pasada, una cifra que podría igualarse el próximo lunes frente al Zaragoza.

De acuerdo con los números, el Cádiz recibe un gol en casa cada dos partidos, mientras que anota un gol y medio por partido. Sin duda, unas grandes cifras en Carranza que se han visto empañadas por los dos últimos empates y que calcan los números de la pasada temporada, una temporada gran temporada del conjunto amarillo que terminó de la peor forma posible.