En el Cádiz se respira optimismo. Una vez que el equipo ha conseguido, por tercera temporada consecutiva, la permanencia sin problemas en una categoría tan reñida que provoca quebraderos de cabeza en la inmensa mayoría de los conjuntos que en ella participan, el club amarillo mira con optimismo un futuro a corto plazo que le deparará tres encuentros seguidos en casa, donde solo ha sucumbido en una ocasión en la presente campaña.

Y es que, a los ya sabidos por el calendario de Lugo y Córdoba, que visitarán el coliseo gaditano de forma consecutiva, se une también el duelo ante el Real Zaragoza. En medio, el choque ante el Reus que, evidentemente, no se va a disputar y va a servir para que los cadistas sumen tres puntos en un fin de semana en el que descansarán.

Además, el entorno amarillo es optimista porque tanto a gallegos como a cordobeses y maños fue capaz el Cádiz de batirlos en la primera vuelta. En el Anxo Carro (1-2) comenzó una remontada que seguiría, con dos partidos de por medio, con un triunfo en El Nuevo Arcángel (1-3) y en La Romareda (0-1). Si bien es cierto que poco (o nada) tiene que ver la primera vuelta con las necesidades de los equipos en la segunda.

El principal peligro, y del que desconfían los seguidores amarillos, es que los tres próximos rivales están inmersos en la lucha por eludir las posiciones de descenso. Lugo y Real Zaragoza miran desde la frontera el peligro, con 31 puntos, mientras que el Córdoba, con 22, tiene ya a 9 una salvación que se le escapa cada semana. Es por ello que, ni por asomo, los de Cervera se pueden relajar lo más mínimo, aunque los antecedentes son buenos.