El pasado domingo se celebró la que es, para los aficionados al atletismo, una de las grandes citas del calendario deportivo anual. La tradicional maratón de Nueva York, que congrega en sus calles a miles de participantes y a más de dos millones de personas en los márgenes animando a los corredores tuvo lugar sin incidentes y, además, con participación gaditana.

Y es que hasta tres atletas del Club Olimpo se desplazaron a tierras norteamericanas para participar en una nueva edición de uno de los maratones más prestigiosos a nivel mundial. El periodista Nacho Limón, Carlos Rueda y el “italo-gaditano” (como él mismo se define) Pietro de Milato, estuvieron presentes en una metrópolis que durante una jornada entera se paraliza y vive por y para el atletismo.

Pietro hizo una marca de poco menos de tres horas y media, aunque la marca no es lo más importante. “Recomiendo la experiencia a cualquier persona que le guste este deporte”, espetó en la tarde del miércoles en los micrófonos de Radio Marca Cádiz. “La carrera es muy dura y hay momentos de bajón, pero miras el público y eso te empuja a no parar y a disfrutar”, continuó antes de valorar que, para él, “ha sido una fiesta”.

Y es que este año se ha llegado a un récord. “Es la vez que más gente ha llegado a meta: más de 52.000 personas, pero han corrido más de 70.000”, recuerda. Además, el evento va mucho más allá del deporte. “Había conciertos durante toda la carrera y el ambiente te lleva a pasarlo bien”.

Sin embargo, su preparación atlética dista mucho de ser profesional. Lleva un año corriendo y reconoce que lo suyo “fue casi un capricho, este año he cumplido los 40 y quería hacer algo distinto, por eso entré en el [Club] Olimpo, para saber cómo va el tema”. Probó la maratón de Sevilla, que pese a tener la misma distancia es una prueba más leve por haber menos desnivel, “fue muy bien y nos inscribimos para la carrera de Nueva York”.

Al ser preguntado con qué se queda de todo el día (si pudiera quedarse con una sola cosa), elige a “toda la gente que estaba animando, fue maravilloso”, y compara esa sensación a lo que siente “un futbolista cuando marca un gol, el esfuerzo que hacen todos los corredores de todo el mundo para acabar la carrera está muy valorado”.